De lo impolitico en la política (judía) latinoamericana


Producto de nuestra breve estadía bonaerense, este miércoles 27, estamos invitados Valeria y yo en el MALBA a la mesa redonda “De lo impolítico a la biopolítica. Diálogo con Roberto Esposito”; a propósito de su última publicación en español, el libro «Categorías de lo impolítico».

Categorías de lo impolítico, ‘pasa a contrapelo’ las nociones políticas de la modernidad y realiza una (de)construcción tan intensa como aquella a la que Heidegger sometió a las categorías de la tradición filosófica; Derrida a las de la semiología o Stepen Kepnes -en la actualidad- a la teología judía. Esto porque el filosofo italiano parte de la tesis que las categorías políticas modernas (soberanía, poder, libertad, etc.) han entrado en una zona de insignificancia, o mejor aún, de contradicción consigo mismas.

Ante eso, es necesario tener una mirada inédita respecto de las categorías políticas en curso -precisamente impolítica, aunque no apolítica ni antipolítica-, capaz no de reactivarlas, sino de llevarlas a su agotamiento definitivo. Ya que por el momento, no existe otra narrativa afirmativa, constructiva o normativa para pensar la política, realizada por alguna comunidad de interés, que sea vigorosa.

Entre las personas invitadas al MALBA para comentar los dichos de Esposito está el filósofo Samuel Cabanchik, de quien se dice encontró en Wittgenstein el revés de la filosofía y el sentido limitado del lenguaje: el escepticismo. O sea, esa verdad que niega la certeza. En definitiva, el encuentro en el MALBA se aprecia como una oportunidad deliciosa para los amantes de la filosofía política.

 

Lo impolítico en la comunidad Judía

En razón del llamado de Esposito y a propósito del reciente encuentro de jóvenes intelectuales judíos realizado a fines de agosto en Amia, una de las cuestiones más debatidas dijo relación con el agotamiento y/o desafección al concepto de kehilá (Comunidad) y su narrativa. La mayoría de los jóvenes judíos que participaron coincidieron con el filosofo napolitano cuando este observa que el léxico tradicional de la política occidental ya no es apropiado para definir los hechos de la realidad porque las palabras, los conceptos, las categorías con las cuales fue pensada la política -y en el caso particular de ese encuentro: la realidad judía kehilatí excluye el costado de lo “impensado” e “inexpresable”.

Para Roberto Esposito, esta desconfianza, esta dificultad de entender, antes incluso que de actuar, que connota nuestro tiempo no es solamente un fenómeno lingüístico o conceptual. La crisis de sentido del léxico político tradicional, su incapacidad de representar la situación contemporánea, es el resultado de una derivación objetiva, de un vasto proceso de despolitización que deja la tarea de reparar el mundo siguiendo líneas cada vez más asimétricas y perfomativas como la economía, la técnica, la hasbará (propaganda), la publicidad, e incluso a la guerra.

Lo que no sabían los jóvenes intelectuales argentinos es que sus juicios están perfectamente alineados con los comentarios de sus pares trasandinos, los jóvenes judíos que son actores en la sociedad civil chilena.

Y es que con ocasión de una informal cena que los reunió para conversar sobre el ‘estado del arte’ del liderazgo hebreo chileno; algunos de esos protagonistas jóvenes, como Yasha Zeltzer, Mahia Saracostti, Dani Tawrycky y Marcela Tchimino, explicitaron al presidente de la comunidad judía de ese momento Julio Froimovich, y al director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, la urgencia de legitimar -en serio- lo impolítico.

Esta correlación entre dos grupos separados por la geografía (la cordillera de Los Andes) pero al mismo tiempo su incomunicación (ausencia de cotidaneidad en el diálogo) debe ser a lo menos un llamado de atención. En ambos grupos, chilenos y argentinos, se aprecia una fuerte tendencia y necesidad de optar por la deconstrucción de los conceptos políticos, tanto de la kehilá en que se desenvuelven, como de la sociedad en la que se insertan, como método de búsqueda y encuentro de una continuidad hebrea basada en la fortaleza de un judaísmo que acoje, legitima y se construye desde su diversidad diaspórica, sudamericana y urbana, mediante el uso cotidiano de la teoría crítica.

Sin embargo, para la mayoría de ellos, tanto de un lado como del otro de la cordillera de los Andes, como decía Elías Cannetti, el autor búlgaro de lengua alemana y judeoespañola, esta (de)construcción de la jerarquía kehilatí es necesaria pero no suficiente.

En general, ambos grupos, manifiestan al respecto una ‘desesperanza aprendida’ que preocupa. Sienten que esta (de)construcción es ante todo imposible y tampoco creen en la posibilidad de construir una alternativa real al poder. Siguiendo a Canetti y en conformidad a sus propias experiencias comunitarias, hay consenso que toda figura o forma de antipoder es un derivado del poder mismo y, en todo caso, tiende a convertirse de nuevo en poder aquello a lo que pretendía oponerse. La idea que ronda en ellos -con mayor énfasis en los argentinos- es que la única historia posible, destinada a convertirse en realidad, es la del poder y este elemento es un dato antropológico constante.

Sin interés de seguirle el juego a esa lógica que aplana cualquier iniciativa de innovación identitaria, para estos jóvenes ‘impolíticos’ lo único que podría quedar, es la toma de conciencia de esa infructuosa situación fáctica. De ahí, como dice Marcela Tchimino, la urgencia de legitimar inter-comunitariamente esta perspectiva.

Con todo, a mi juicio, teñido aún (para bien o mal) de idealismo neokantiano, esta conciencia, o nueva conciencia se puede comportar como una luz. Una luz que esta mirada, introduce en lo real. Tal vez de modo inorgánico, disperso y eventual pero luz  que ilumina con el tono de una generación que se reconoce como tal. Una luz inmaterial que es lo impolítico que sí los tímidos liderazgos kehilatíes recogieran, podría generar el cambio y continuidad que todos desean.

Un comentario en “De lo impolitico en la política (judía) latinoamericana

  1. Hola amigos, me encontré con el sitio leyendo un excelente artículo de Roberto Castillo Sandoval, respecto de la “Persistencia de los Nazis en Chile”, me gustaría poder establecer un contacto más fluído con Uds. y si fuera posible contribuir. En estos días preparamos el lanzamiento de la Revista Ortiga, revista cultural, que pertenece a nuestra naciente y debutante editorial Ortiga Ediciones. http://ortigaediciones.blogspot.com
    Dentro de los proyectos editoriales, que estoy preparando, es el selección de artículos y ensayos sobre el “Antisemitismo”, si alguno de uds. desea participar tengan a bien escribirme.
    Un gran abrazo y Shalom.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s