3 comentarios en “Tikkun Olam, imperativo ético para Chile

  1. Junto con felicitarte por la claridad y lo interesante de tu texto; quisiera pedirte -dentro de lo posible- que me orientés con algunas lecturas sobre la idea de reparar, o de reconstruir el mundo, que es precisamente lo que mencionas como tikkun y es lo que me interesa por toda su potencia histórica.
    Mencionas a Scholem, me podrias direccionar por que textos especificamente.
    Eso, saludos!

  2. Estimada María:
    Reparar el mundo es hoy un lugar común en el habitar judío y se inscribe en el marco teórico de la “justicia social”. Con un origen distinto al concepto tradicional de justicia social que viene del mundo jesuita (Luigi Taparelli en 1840, inspirado por los textos de Tomas de Aquino), la visión judía connota también un activismo social ineludible y presente desde las bases primigenias del judaísmo.
    Se nos enseña que Abraham protestó e intentó negociar ante la aparente indiferencia de Dios por la destrucción de Sodoma y Gomorra. Moisés se opuso al tratamiento de su hermano el Faraón hacia los esclavos. La generación de los profetas como Elíahu, Isaías, Jeremías y otros profetas refutaron la actitud de reyes y comunidad de honrar de mala manera el brit (el convenio), y exigieron rectitud y justicia. Pero el concepto como lo conocemos hoy toma cuerpo en tiempos de la literatura rabínica clásica conocida como kabbalá lurianica, la corriente más fuerte del misticismo judío. Originado en el siglo xvi por el cabalista Isaac de Luria y profundizada por Moshé Jaím Luzzato.
    La frase fundacional es “mipnei tikkun ha-olam” (traducido en ese contexto como, ‘en interés de la política pública’) y es compilada en la Mishná. Dice relación que una práctica debería ser seguida, no porque sea requerida por la Ley, sino porque ayuda a evitar el caos social.
    El Tikkún judío exige centrarse en acciones en lugar de creencias. Es que el ser judío te exige demandas. No sólo existen los deberes (mitzvot) sino también la obligación de buscar la justicia y la caridad (tzedaká), y trabajar para sanar el mundo roto (tikkun olam). Desde el mítico pacto en el Sinaí, cada generación judía escoge de modo voluntario el deber de ser proactivo en la corrección de las imperfecciones y la inequidad. Al fallecido critico social Ernest Van den Haag se le cuelga una cita “De cada cien judíos, cinco pueden ser radicales, pero de cada diez radicales, seguramente cinco serán judíos”.
    La historia contemporánea judía nos muestra como los “judíos no judíos” (o aquellos que rechazan la identificación por considerarla un vestigio o una atadura obsoleta) se destacaron en cada partido revolucionario a principios del XX. Es imposible comprender la historia del movimiento obrero Occidental sin este componente. Y seguramente me desvié a una facción del espacio judío, pero tikkun olam y cambio social están inextricablemente unido.
    Por ejemplo, el socialismo moderno del siglo XIX (Saint simón, Fourier y los otros) fue rápidamente adoptado por los judíos recién emancipados como resultado del movimiento iluminista. En 1863 los judíos Moses Hess y Fernando Lasalle formaron los primeros partidos de trabajadores socialistas en Alemania, y en 1897, el Bund fue formado y se convirtió en el movimiento político socialista que conocemos. En Estados Unidos en 1890 Daniel de León, un judío marxista se unió al Partido Socialista Obrero y le dio el impulso que tomó el movimiento. En 1918 Kurt Eisner un judío alemán y miembro del SPD fue quien dirigió el derrocamiento del gobierno de Baviera y declaró la república socialista. Durante sus primeros 30 años, y en todo el tiempo de la época pre-estatal el socialismo, en todas sus vertientes, dominó la economía de Israel.
    ¡Qué decir de Karl Marx!, de quien no se puede prescindir de penetrar en su época sin tomar en consideración que venía de una ininterrumpida línea de rabinos (casi 10 generaciones, hasta que su padre, emancipado y abogado se bautizó para acceder a cargos públicos). En la naciente unión Soviética, muchos dirigentes bolcheviques fueron judíos (Kámenev, Sverdlov, Yaroslavsky, Kaganovich, Zinoviev, etc.) Su importancia, como también la sección judía del partido comunista soviético, o la red del Comintern, duró poco. Después que Stalin se hizo cargo, sistemáticamente “purgó” a la particularidad judía de la órbita soviética.
    Recuerdo a otros y otras, como Rosa Luxemburgo o la matriarca del anarquismo Emma Goldman. Alezander Berkman. No dejemos fuera a Joe Slovo, el lituano judío que encabezó el Partido Comunista de Sudáfrica y que participó de modo activo en el Congreso Nacional Africano (CNA).
    En los sindicatos, los judíos como individuos han estado a la vanguardia del movimiento del trabajo en Estados Unidos por más de un siglo, y fueron una fuerza vital durante los primeros años (de 1880 a 1950). Entre ellos destaca el gestor de la Federación americana del Trabajo Samuel Gompers.
    De igual modo en el movimiento sufragista. Te dejo algunos nombres: Rose Schneiderman, Ernestine Rose, Clara Lemlilch, Lewis Brandeis, Pauline Neman, Morris Hillquist y Bessie Abramowitz. Por ejemplo la historia de Bella Abzug es muy bonita: mostró por primera vez su independencia recitando el Kadish (algo que sólo los hombres podían hacer, según el ritual ortodoxo) con ocasión del rezo luego de un año después de la muerte de su padre en 1933. Ella pasó a ejercer el derecho de los derechos civiles antes de convertirse en la primera mujer judía elegido a la Cámara de Representantes de EE.UU.
    La Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (Naacp, por sus siglas en inglés), una de las primeras organizaciones de cabildeo por los derechos de la negritud, fue fundado en el hogar de Joel Elias Spingarn. Es la misma época en que Julius Rosewald funda sobre 5000 escuelas para poblaciones negras en el sur de Estados Unidos. En ese ámbito es conocida la decisiva alianza entre el activismo negro y activistas judíos en la lucha por los derechos civiles de los primeros. De igual modo Winona LaDuke, de madre judía y padre Chippewa, nombrada en 1997 la mujer del año por su activismo a favor de los derechos aborígenes.Harvey Milk, Leslie Fienberg o Bella Abzug con su activismo por los derechos de opción sexual. En el activismo ambiental Rex Wyler es uno de los fundadores de Greenpeace y Susan Zakin de Earth First! , uno de los movimientos del ecologismo duro.
    Aquí en Latinoamérica, individuos judíos han participado de casi todos los grupos que buscaron derrotar la injusticia mediante la vía armada. Las primeras victimas de los nuvcleos guerrilleros en las sierras de Córdoba fueron dos chicos judíos de clase media. Luego vendrían los miles del ERP, Tupamaros, miristas y sandinistas. El movimiento estudiantil de los 60, La New Left, Mayo francés, etc. En efecto si anotas en Google “Jewish student activism” te dará 317 mil resultados, muchos de ellos cruzados con el concepto de Tikkun Olam.
    Quizás el referente más corriente sea la Revista Tikkun, la publicación que edita el reconocido rabino californiano Michael Lerner, y que articula una visión doble; la relación entre la religión y la justicia social.
    Si quieres saber más, bueno obvio, recomiendo el libro de Scholem Kabbalah. Ese es el punto de partida. También el artículo de la rabina Jane Kanarek (Phd) “Waht Does Tikkun Olam Actually Man? En, Righteous Indignation: A Jewish Call for Justice, de Or N. Rose,Margie Klein, et-all.
    Por supuesto Redemption and utopia: Jewish libertarian thought in Central Europe : a study in elective affinity (Stanford University Press, 1992), del historiador Michael Löwy. Se encuentra en español, yo mismo le he sacado innumerable copias para regular y continúa siendo una de mis obras de consulta.
    Hay otros textos más livianos, por ejemplo; La esencia de la Kábala, de Brian L. Lancaster y Andrés (Guijarro – 2007) dónde muestran la idea esa del reto último para el ser humano que es traer la dinámica de la Divinidad dentro de su correcta conformación, promoviendo por tanto el tikkun olam, la «sanación del mundo».
    Tikkun olam: social responsibility in Jewish thought and law, de David Shatz, Chaim Isaac Waxman y Nathan J. Diament (1997), es una seguidilla de trabajos reunidos frente a la cuestión de tikkun olam o la tesis que judíos son responsables no sólo por su propia moral y bienestar material y espiritual, sino también del bienestar de la sociedad en general.
    Tikkun Olam: Repairing the World Through Mitzvah, de Steven Bayar y Danny Siegel (2002). Un libro de corte más creyente y didáctico, que mediante lecciones permite interactuar con lo que Bayar y Siegel consideran de naturaleza sagrada.
    The Way Into Tikkun Olam: Repairing the World, de Elliot N. Dorff (2007) Aquí las diferentes fuentes y motivos por los que los textos tradicionales judíos ponen énfasis en el cuidado de otros, las formas en que la tradición judía busca fomentar esas preocupaciones en nuestras relaciones sociales y familiares, y el tipo de sociedad que judíos deben esforzarse por alcanzar.

  3. Jorge,
    Agradezco infinitamente el tiempo que te diste para articular y aclarar toda esta información.
    Haz sido muy amable en recomendar a tantos autores (algunos me hacen más eco que otros) y al enfasis que entregas a mi pregunta, ya que me encaminas bastante a la idea de restitución y justicia social (desde una mirada judaica, especialmente la de Walter Benjamin).
    Insisto en agradecerte.
    Y nuevamente te felicito por tu página.

    Abrazos!

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