¿Puede la cultura judía sobrevivir? Theodore Bikel nos mostró como

Hace diez años exactos Theodore Bikel presentaba un taller de preguntas y respuestas en el Centro Comunitario de San Francisco, CA. Fue una rica discusión que hasta hoy se recuerda como un resumen de la visión de Bikel hacia la pregunta típica ¿cómo puede la cultura judía sobrevivir?.

Una persona del público manifestó su preocupación sobre que el judaísmo estaría al borde de la extinción a menos que la vida sinagogal pudiese cambiar el rumbo de la asimilación, y luego le preguntó a Bikel: “¿Cómo va a surgir un arte judío si somos sólo espectadores?”. Bikel respondió, con la idea del doikayt  de volver a la responsabilidad individual dentro de la cultura más grande. “Hay que trabajar como un judío, al igual que debe trabajar como un ser humano”, dijo.

En otra entrevista declaró: “Quedó claro que yo nunca compartí la expresión de mucha gente ante los problemas que afectan a los demás como ´no es mi lucha´. Cada vez que veo a un individuo o grupo perseguido, automáticamente los identifico como judíos”.

Bikel siempre abogó –y efectivamente trabajó— por la asociación entre pares y la solidaridad efectiva con las comunidades que se sufren. La es que campañas locales pueden hacer cambios en la vida de los individuos y dar oportunidad a cambios sistémicos de largo plazo que modifiquen y superen los sistemas de la opresión. Esa tradición se llama doikayt, un término acuñado por Vladimir Medem. El teórico francés la entendía como “aquí-dad”, o el llamado al “aquí y ahora”.

La base teórica no puede ser más razonable, como explica Daniel Blatman el historiador de historia polaca y centroeuropea, el doikayt se basa en “la creencia de que el futuro del pueblo judío sería mejor si se desarrolla en los mismos lugares en los que ha experimentado su pasado, y donde ha creado y desarrollado sus recursos culturales”.

No se trata de ser cándidos, por supuesto conozco las críticas y observaciones, desarrolladas con extensión por el mismo Blatman en Polin: Jews, Poles, Socialists – The Failure of an Ideal. Si alguien desea profundizar, un libro que arroja luz sobre la historia del socialismo en Europa centro-este y la complejidad de los problemas nacionales de allí pero que son extrapolables sin dificultad a todo el movimiento ídischista.

No queda más que celebrar la vida contagiosa de modernidad y tradición de Theodore Bikel. Su biografía y su trabajo siempre proporcionará un buen contexto para una discusión abierta que, inevitablemente, tendrá que llevarse a cabo si queremos un futuro ético, o como se decía a la hora del brindis en las primeras reuniones  poaleisionistas de los 30s o las ikufistas de calle Arturo Prat en los 50s: Far ashenerer, un beserer velt!, por un mejor y más hermoso mundo.

CITAS DE RECOPILADAS Theodore Bikel

PALABRAS Y CAUSAS // Prefiero hacer causa común con aquellos cuyas armas son guitarras, banjos, violines y palabras.

ENERGÍA, FUERZA // Con demasiada frecuencia, la arrogancia acompaña a la fuerza, y nunca debemos asumir que la justicia está en el lado de los fuertes. El uso de la energía siempre debe ir acompañada de la elección moral.

ARTE, LENGUAJE Y PASADO // Ninguna herencia de la humanidad capta el pasado como lo hacen el arte y el lenguaje.

ESPERANZA Y ODIO // Siempre me he esforzado por dignificar la voz de la esperanza de un mundo donde el odio deje paso al respeto y la opresión a la liberación.

DEMOCRACIA Y VIDA // Creo firmemente la vida judía, de hecho, cualquier vida de forma comunal, sólo puede ser organizada de acuerdo a principios democráticos.

UNIVERSALISMO Y HUMANIDAD // Soy un universalista, dedicado con pasión a la causa de la igualdad dentro de la familia humana.

APRENDIZAJE // Se aprende más de los fracasos que de los éxitos.

MITZVÁ, DEBER // Sé a ciencia cierta en un solo mandamiento, una obligación, que Dios nos impone, y que es ser compasivo con los demás seres humanos.

TEXTOS Y RELIGIÓN // Yo no soy un judío religioso, sin embargo estoy bien versado en la religión. Yo puedo leer la Biblia como literatura y como poesía.

UNIDAD // Sin duda, la unidad es algo que desear, se lucha por ella, pero no puede ser buscada su existencia por meras declaraciones.

TIEMPO Y STATUS QUO // Ningún movimiento puede darse el lujo de ser atrapado en un túnel del tiempo y existir en un estado de animación suspendida.

MODERNIDAD Y TRADICIÓN // Usted realmente no necesita la modernidad para existir total y completamente. Se necesita una mezcla de modernidad y tradición.

ISRAEL, LO CORRECTO Y LA CRITICA // Yo soy sionista, un ardiente partidario de Israel, su defensor cuando considero que Israel está en lo correcto y crítico cuando considero que está incorrecto.

PALABRAS Y POCOS // Después de la llegada de la palabra escrita, las masas que no podían —o  no se les permitía— leer, se les entregó sermones por los pocos que podían.

CINE // Estoy lleno de asombro por los cineastas que tienen la capacidad para remover y devolvernos la sensación de asombro.

JUBILACIÓN // “Retirarse” – dentro de esa palabra está “agotado”, y yo no estoy cansado. [Por eso] Yo no creo en la jubilación, de verdad.

ARTE E HISTORIA // En mi mundo, la historia se reduce a la lengua y el arte. A nadie le importa mucho sobre que se libraron batallas, quienes las ganó y quién las perdió; a menos que haya una pintura, una obra de teatro, una canción o un poema que hable del evento.

CULTURA Y JUDAÍSMO // Lo que me motiva no es ni el orgullo ni la arrogancia sectaria etnocéntrica. Yo no pretendo que la cultura judía sea superior a otras culturas. Pero es la mía.

ACCIÓN Y DOCUMENTALES // Al mostrar el hambre, las privaciones, la miseria y la brutalidad, así como la resistencia y la nobleza, los documentales informan, empujan nuestros recuerdos, e incluso nos moverán hacia la acción. Tales películas batallan por nuestra alma.

VANIDAD, DESEOS // Si tengo un deseo de vanidad ese sería dirigir. Es la única cosa que aún no he hecho y que me gustaría.

MUERTES, CONFLICTO Y NIÑOS // Pero hay una diferencia aquí: Cuando los niños judíos son asesinados, los árabes celebran. La muerte de un niño árabe no es motivo de celebración en Israel.

AGREDECER // Aunque estoy profundamente agradecido de mucha gente, yo renuncio a la tentación de nombrarlos por miedo que pueda cometer alguna omisión.

Tres supuestos básicos del nuevo gobierno de Grecia

Reseña biográfica de Tsipiras realizada por AFP

Sobre el nuevo gobierno griego se están repitiendo demasiadas afirmaciones ligeras. Desde la euforia de los anti-todo a la izquierda, hasta la melindrera letanía de la derecha sobre que los rojos llegaron a hacer una fiesta.

Sin embargo, para desilusión de unos y otros el nuevo premier Alexis Tsipras, hoy 31, en declaraciones a varios medios ha reafirmado tres supuestos que están en su programa de gobierno, y que otras agrupaciones como los socialdemócratas sostienen hace tiempo:

  1. Buscar un acuerdo que sea de beneficio mutuo, para Grecia y Europa (implica modificar el acuerdo de rescate).
  2. No cuestionar las obligaciones de deuda hacia el EBC y el FMI.
  3. No actuar de manera unilateral la cuestión de la deuda griega (incluye cuidar la relación con Alemania, el principal mantenedor y futuro acreedor)

Quizás por eso aquí en Israel, país con el que Grecia ha intensificado sus relaciones geopolíticas  en desmedro Turquía, las lecturas sobre el nuevo gobierno griego han sido más prudentes.

Y sobre el rumbo que tomaran las relaciones bilaterales, hay certeza que será más difíciles en el campo de la defensa; pero se desestima un cambio radical. La apuesta va por la moderación con un gobierno que se apresta a gobernar bajo la promesa de restaurar el estado de bienestar perdido. Una tarea titánica para la coalición de partidos marxistas e izquierdistas más la adición de un pequeño partido de derecha nacionalista que liderada Panos Kammenos (nuevo ministro de defensa).

La opinión general es que no se esperan grandes cambios en la política exterior griega, ya que la mayor parte del esfuerzo estará destinado a la negociación de su deuda y compromisos con sus pares de la Unión Europea.

Lo cierto es pasados los arranques de la campaña electoral ahora buena parte de la población espera que todos los componentes de SYRIZA desestimen el camino amarillo de la retórica anti-europea y orienten energía y negociación en realizar las enormes reformas en las que hay consenso nacional: Reducir la evasión fiscal y reducir (o controlar) la corrupción y el clientelismo estatal.

El desafío es saber si la nueva coalición de gobierno tendrá la ventana de oportunidades amplia para poder realizar estos cambios, antes que las dramáticas cifras socioeconómicas griegas hagan imposible salir adelante. Todos aquí, a orillas del Mediterráneo esperamos que lo logren.

Isidoro y Wladimiro Lifschitz hace 88 años estos niños nos interpelan

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Revisando una revista de 1926 tropiezo con una foto de los hermanos Isidoro y Wladimiro Lifschitz. La foto aparece en Nosotros, la seminal publicación de la juventud judía y el Yishuv redactada por un jovencísimo Natalio Berman y un par de amigos.

Los hermanos son párvulos y aún viven en Valparaíso. La postura rígida no aplaca la energía de sus miradas; pareciera que desde entonces ellos cuestionan, preguntan por lo que hay plus ultra el salón fotográfico.

Isidoro y Wladimiro visten traje marinero, sombreritos, medias y zapatos blancos de rigor. Aún desconocen que años después serán protagonistas de su tiempo, radiólogo uno; psiquiatra el otro, lo humano no les será indiferente y conservarán siempre las מענטשלעכקייט o mentshlekhkeyt toda su vida (propiedades que te hacen un mentsch).

Es el año 1926 y no saben que una época de cambios revolucionarios termina y otra terrible se inicia. El niño Isidoro posa de frente, con sus brazos y manitos infantiles bien plantadas parece plantarle cara al mundo. Wladimiro en actitud de duelista de esgrima, aparenta cierta perplejidad que no sabemos si es por el escenario o alguna otra cosa. Imagino que el estudiante de medicina Berman los ha escogido por la amistad que le une a su padre. Los Lifschitz Salita son de una familia íntegra, y los chavales continuarán siéndolo cuándo se conviertan en campeones en la creación y defensa de un judaísmo laico, moderno y chileno. También lo será su hermana Sylvia.

Los niños de la fotografía cuando  estén en los veinte y tantos buscarán dar respuesta a las mismas preguntas que hoy se hace mi generación. Preguntas que por ejemplo desarrolló Paula Calderón en su conferencia sobre Ana Arendt  el pasado miércoles en la biblioteca de Bellavista. La diferencia es que ellos con muchas menos herramientas con las que contamos ahora se dieron a la tarea de poner en práctica la respuesta que suscribieron: el proyecto de articular una comunidad de amistad (Jáverschaft) que fuese capaz de fundir el compromiso político (‘Doykeit’) con su judeidad  (‘Yiddishkaith’), en suma, el ideal ikufista sancionado en el Congreso de París de 1937. A ese kreyz austral los Lifschitz y sus amigos le pusieron nombre: Centro Cultural Scholem Aleijem; al periódico que editaron le titularon Tribuna Judía, al círculo de lectura crítica feminista le llamaron Leynkrayz, y al programa de radio, La hora Hebrea. Todo ello, sin olvidar sus obligaciones en sus respectivos núcleos militantes.

Pero en la foto aún es 1926 y el puerto de Valparaíso se acomoda ante la apertura del Canal de Panamá. El Presidente Figueroa cree ingenuamente que puede zafar las turbulencias y controlar al general Carlos Ibáñez aún es ministro de Defensa. Es el año en que la mujer obtiene el derecho a voto; pero solo en municipales, y el padre de los niños no deja de  analizar Chile pero  en clave Yidisher Arbeter Bund.

Insisto, es 1926, y la foto de estudio es mucho antes mucho de su amistad con los hijos de otros bundistas y linke-poaleitzionit, como las y los Krasniansky, Schapira, Volosky, Brodsky Pilovsky y Mendvinsky. Los hermanos llevan pantalones cortos, pero otros, un poco mayores que ellos, recién ingresados a la universidad como Natalio Berman, Daniel Schweitzer, y Vicuña y otros ya discuten hacer una rebelión universitaria, en el espíritu de Córdoba 1918.

Y aunque 88 años me separan de ese instante, ver a Isidoro y Wladimiro en Nosotros me conmueve. Quién podría pensar que esos niños serán los moceríos que no quedarán impasibles ante la cuestión social inaugurando policlínicas y asistencias jurídicas. Que serán los jóvenes que resistirán el auge de los totalitarismos, sostendrán la solidaridad con España, vivirán la épica del Frente Popular, organizaran la articulación antifascista, vibrarán con Stalingrado y La Orquesta Roja, y rehilaran con  Varsovia e Hiroshima. Son ellos los de la Alianza de los Intelectuales, los del teatro ídisch, del grupo Avance, los que insistieron en el Vaad de hablar de Emantzipatzia veJinuj y mantener el yiddish. Serán también los adultos que no buscaran respuestas fáciles  para lo de Suez y Nasser, Cuba y los misiles, Argelia y la tortura, el comunismo y el XX Congreso del PCUS. Pero en en 1926 son sólo dos niños ante un camarógrafo y aún no conocen a Ravines, Allende, Neruda, Zorrilla y Corbalán; es en definitiva antes del Frap y la UP, antes de su exoneración, antes del exilio.

Es 1926 y Natalio Berman, la centelleante promesa de la kehilá, el hijo Isaías y Clara, el hermano de Luisa, el vigoroso estudiante de medicina —casi por intuición— confía en ellos. Los presenta en la revista que redacta, parece querer decir ¡Hey, hey! Santiago, prepárense, que los hermanos Lifschitz están al aguaite.

Los ojos de Isidoro y Wladimiro parecen hablar ¿Qué dicen? Al igual que el lente que desafían parecen ansiosos de comerse al mundo. Contemplar sus ojos y a partir de allí hacer retrospectiva de su tiempo es renovar el compromiso del her-ness, o el andar ‘con los ojos en la calle’ como describe Paloma Baytelman.

Isidoro y Wladimiro el ángel de la historia que describe Walter Benjamin les depara tragedias y alegrías. Yo lo sé; ellos no, gustaría advertirles, avisarles que se preparen, sugerirles que hagan esto, insinuar que innoven en esto otro; pero no se puede, el carro de la historia judía-chilena se vuelve vertiginoso en 1926, sólo me conforta saber que ellos lo condujeron por un rato.

Palestinian Students Visit Auschwitz (Professor Mohammed Dajani)

jzeballo:

Como siempre buenas y pertinentes observaciones.

Originalmente publicado en jewish philosophy place:

pal studentw

Professor Mohammed S. Dajani of Al-Quds University took a group of twenty-seven students to visit Auschwitz. It created a bitter reaction on campus, and the Al-Quds University administration disowned any connection to the trip, which is not surprising but very disappointing. Professor Dajani has no regrets. The article appeared in the Washington Post. I think it’s interesting to compare this case and the decision by American college and university presidents who sought to distance themselves from the BDS decision of the American Studies Association.  Unlike faculty members who should be free to do what they think best, university administrations work under different sorts of public pressure. This brave act goes to show what’s wrong trying to zero-sum the conflict over Israel and Palestine, the way it removes its human side.

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Yiddish, la lucha por la sobrevivencia (parte 2)

Segunda parte del podcast de la BBC. La foto es de quinn.anya
http://www.bbc.co.uk/mediaselector/check/worldservice/meta/dps/2009/03/090320_yiddish_pt2_audio?nbram=1&nbwm=1&bbram=1&bbwm=1&size=au&lang=en-ws&bgc=003399&ls=79177

Parte dos

Dennis Marks continúa su investigación en Nueva York. en esta parte él se reunirá con Aaron Lansky, fundador de la iniciativa “National Yiddish Book Centre”, un curioso y exitoso proyecto de conservación, librería y ahora centro de difusión dedicado a rescatar y cuidar los libros en lengua yiddish del “basurero de la historia” como lo describe su fundador Lansky. El Centro ha guardado, conservado e identificado miles de libros,  en un intento por mantener esta alegría, lenguaje exuberante vida. La propia historia de como se inició el Centro, en la actualidad capaz incluso de disputar el espacio y renombre del YIVO  Nueva York es bastante entretenida. Para quienes se inician en el yiddishkeith, éste podcast resultará perfecto.

Yiddish, la lucha por la sobrevivencia (parte 1)

LA BBC y sus extraordinarios documentales radiales: Yiddish, a Struggle for Survival (Part 1)

Yiddish fue la lengua de la diáspora judía, el idioma de un pueblo en movimiento por toda Europa. En cierto modo, también nuestra lengua, al nivel del quechua o el mapudungñ. A partir de la década del 30 empezó a sufrir un descenso en América y obvio, tuvo un corte dramático en la Europa de los 40. ¿Qué será de ella ahora?

Escuché este podcast documental de la BBC como parte de mi aprendizaje del inglés, y me pareció perfecto para responder la pregunta anterior. El podcast  describe la historia de la lengua yiddish y cómo fue casi aniquilada de la existencia. También narra como el yiddish encontró un nuevo hogar para la supervivencia en los Estados Unidos, donde todavía se habla en algunos barrios y los círculos judíos.

El yiddish también ha tenido una gran influencia en la cultura estadounidense, como en la música jazz y en numerosos préstamos para el inglés norteamericano que hicieron del yiddish fuente de un nuevo vocabulario que ahora es utilizado por los abogados de la costa Noreste y comprendido por todos los estadounidenses.

Este documental radial por el minuto 10 se pone bastante entretenido. A partir del 12′ aparecen los chicos que -en la actualidad- hacen teatro yiddish o “Folksbiene”. Y en el 20′ se hace un repaso sobre la relación entre el yiddish, el humor y la comedia. Para finalizar, no puede faltar un guiño a la época dorada de las temporadas de vacaciones en las montañas de Castkills (Nueva York), en lo que se conoció como el “Borsht Velt”, el anillo de centros vacacionales donde nació, entre otros,  el comic y el stand-up comedy como los conocemos hoy.

Descarga directa: http://www.ivoox.com/docarchive-yiddish-a-struggle-for-survival_md_133708_1.mp3