Post etiquetado ‘yiddish’

octubre 2, 2011

¿Qué es esta languidez, que penetra mi corazón?: Paul Verlaine en yiddish

Llora mi corazón (II pleure dans mon coeur) es un conocido poema de Paul Verlaine, musicalizado, parafraseado, traducido en decenas de idiomas. Aquí Esther Goffstein se aventura con el yiddish ¿Como suena el llanto del corazón en mameloshn? vealo a continuación.

Michel D'anastasio: Adam - Hebrew light collections Racines de lettres hébraïques : אדם - אדמה - אדום - דם Rouge - Terre - Adam - Sang

Publicado por primera ves en Romances sans paroles, trata de una colección de poemas que evocan el paisaje interior, los sentimientos de melancolía, el mal du siécle. Quizás son la forma de expresar su desazón por la ruptura con su esposa, o su amigo Rimbaud, quizás sean simples bocetos de viaje. Como sea, la idea de Romance, destaca la musicalidad de su lectura, la rima que se repite al final de cada palabra. Hay una suerte de melodía en las palabras que se forma por la reanudación de las mismas palabras e incluso sonidos. Es el hechizo musical que se impone a la sensibilidad.

Esther Goffstein en 1997 buscó la forma de traducir el poema al yiddish, aquí el resultado:

Es khlipet in harts /     Il pleure dans mon coeur /                 Llora en mi corazón

Vi es dripet in shtot. / Comme il pleut sur la ville; / como llueve sobre la ciudad

Vos iz di shmakht /    Quelle est cette langueur /                 ¿Qué es esta languidez

Vos ikh fil in mayn harts? / Qui pénètre mon coeur ? /         que penetra en mi corazón?

La traductora propone también

noviembre 21, 2010

El jazán Glantz: El hombre que hablaba con Dios

Unos neófitos músicos adolescentes de la zona poniente de Santiago que recien se adentran en la balkan y klezmer musik, me solicitan orientación sobre la jazanut, ósea el tradicional arte del canto litúrgico hebreo. ¡¿Que podría opinar?!. Una de mis grandes frustraciones es mi nula habilidad melódica. No canto, tampoco soy diestro con algún instrumento. Más aún, no soy religioso y mi contacto con la jazaniut se reduce a esporádicos espacios de liturgia. Pero la voz de Leib Glantz la tengo grabada de modo definitivo en mi memoria.

Portada del libro biográfico de Glantz

Hablar de jazanut es repasar recuerdos sonoros. Primero asoma una imborrable interpretación del dilecto amigo bonaerense Kike Greenberg con ocasión de un festival de jazanut en la -hoy demolida- sinagoga de calle Serrano. Las reseñas sobre Julius Rosenblatt, el bisabuelo de mi novia, cantor de la comunidad judía de Diepholz, que me permitió conocer el rol y status del jazán en un kal. Las explicaciones del rabino Roberto Feldmann cuándo exponía con entusiasmo las reglas y cánones del nusáj hatefilá.  Por supuesto, la excepcional escena final de una de las cumbres del cine yiddish, Der Vilner Shtot Khazn (El jazán de la ciudad de Vilna, 1939); ese momento cuando Yoel Duvid Strashunsky, un Vilner Balabesl, interpretado por el popular jazán y actor Moishe Oysher, que había salido en busca de fama y fortuna en la opera de Varsovia y tras un exitoso pero materialista periplo mundano, justo el día de Kipur, retorna (teshuvá) donde su padre, su mujer Jana y su comunidad de Vilna, para a caer fulminado de muerte luego de interpretar el Kol Nidré.

Pero de todas esas imágenes hay una que sobresale sobre las demás, se trata de la historia del “Hombre que hablaba con Dios”. Sí, así de simple. Se trata de la voz de Leib Glantz, quizá el más célebre cantor de la llamada época de oro de la jazanut, una historia con un final similar al del Vilner Balabesl, pero sin tragedia.

La edad de Oro de la Jazanut

El período entre las guerras se considera generalmente como la “Edad de Oro de la Jazanut”. Y en este espacio de tensión tanto Glantz como su colega Erik Contzius (que se especializó en la reforma alemana) son considerados como los últimos de los más grandes cantores y compositores que han vivido alguna vez. Los 20 y 30 es la época cuando legendarios jazaním como Zavel Kwartin, Gershon Sirota (el ‘Caruso judío’), Mordecai Hershman y Yossele Rosenblatt (‘el rey sin corona de la jazanut’) florecieron con sus Steiger (del alemán steigen o escalas), sus Scarbove Niggunim y Misinai-spiel. En pocas palabras, y aunque hoy esto parezca extravagante, estos hombres tenían la capacidad de hacer llorar a la gente. Su canto y rogativas a lo núminoso hacía temblar de pies a cabeza a sus feligreses, asunto que agradecían con el fervor o la indiferencia.

A propósito de fervor o indiferencia, un chiste judío: ante la pregunta que es una sinagoga, la respuesta dice: “Es el lugar donde se ‘vive’ para el rabino, un ‘honor’ para el gabai, un escenario operático para el jazán y un lugar para parlotear para la congregación.

Más allá de bromas, Leib Glantz contribuyó a

septiembre 3, 2008

Conferencia de Czernowitz: 100 años después

Este mes de agosto marcó el aniversario 100 de la famosa Conferencia de Chernowitz de 1908. Fue un momento genial; Los grandes idischístas de esa época se reunieron en Austria para discutir una amplia gama de temas del horizonte ídischkeit y para proclamar que: “El ídisch es una lengua nacional del pueblo judío.” Este hito declarativo ayudó a allanar el camino para que el ídisch floreciera como lenguaje de la literatura, la poesía, el intelectualismo y el mundo académico.


2004) de Volker Koepp que evoca aspectos de la antigua y nueva Czernowitz, bajo una nueva luz positiva.

Fotograma de Dieses Jahr in Czernowitz (El Año que viene en Czernowitz) película documental (Berlinale:2004) de Volker Koepp que evoca aspectos de la antigua y nueva Czernowitz, bajo una nueva luz positiva.

A propósito de ese tipo de reuniones en octubre próximo (24-27) se realizará en el barrio de La Jolla (San Diego, California) la, Duodécima Conferencia Anual de la IAYC (Asociación Internacional de Clubes Ídisch). El tema central será, por supuesto, la conmemoración del 100 aniversario de Chernowitz.


Asimismo, en la lista de eventos recién pasados se debe agregar el Far Yugnt/For Youth, The Annual Commemoration of Soviet Yiddish Writers que realizó el domingo 10, el conocido Workmen’s Circle en su sede de calle 1525 St., Robertson Blvd. Precisamente hoy, miércoles 03 de septiembre, nos recordaba a Valeria y a mi, el escritor Miguel Saidel Weinstein aquel episodio que lo hizo disputar con sus amigos y cofrades comunistas de la Sociedad de Escritores de Chile:

Cincuenta y seis años atrás, el 12 de agosto de 1952, el régimen soviético de José Stalin ejecutó a catorce destacados escritores ídisch y funcionarios comunitarios judíos en un intento de acabar con la cultura judía. Por eso este año “El Círculo”

agosto 16, 2008

Koszmar, la pesadilla de polacos, chilenos y argentinos.

Mary Koszmary (La pesadilla de María) es una ucronía audiovisual de la artista Yael Bartana. Filmado en Varsovia está rodada en un plano único y dura sólo algunos minutos, pero la potencia de su imagen y guión dan cuenta de una nueva vía de examinar -sencilla y brutal a la vez- la contemporaneidad judía, la europea y más allá.

Jorge Zeballos Stepankowsky.

“¡Judíos, compatriotas… Vuelvan a Polonia, su país!” Exclama con sinceridad ‘el líder’ a una audiencia silente. Si eres judío o conoces la historia del judaísmo polaco te parecerá una afirmación extravagante. Es que el cortometraje Mary Koszmary (pesadilla, en polaco) dirigida por Yael Bartana, una israelí egresada de la Escuela Belzalel, arrebata los sentidos.

El guión es de los polacos Kinga Dunin y Slawomir Sierakowski, quien además personifica al líder. La trama se inicia con los primeros sones del himno nacional de Polonia. De pie sobre el pasto, a contrapicado un hombre joven -‘el líder’- declama la solución para la pesadillas que atacan su nación. En español suena como si se tratara de ‘La pesadilla de María’ (por extensión Polonia). Está vestido como tecnoburocrata, corbata roja, chaqueta de cuero, lentes. La alocución posee el rigor estético del realismo socialista pero lo que conmueve es la audiencia; se trata de unos invisibles “presentes-ausentes”. El líder habla desde el centro de un enorme y vacío estadio, árboles jóvenes y susurrantes que han crecido en las derruidas graderías, parecen mecerse no por el viento sino por sus palabras. El escenario es real. Se trata del hoy abandonado Stadionu Dziesieciolecia de Varsovia, construido en 1954 con los escombros del alzamiento de 1944. Es un complejo y polivalente símbolo del reciente pasado comunista. No hay duda que la secuencia tiene como marco la disputa local sobre que hacer con del patrimonio polaco, siempre entre la demolición y la rehabilitación, el olvido y la anamnesis. El líder exclama:

“Zydzi! Rodaków! Ludzie! Luuuudzie!

Wróc do Polska, do swojego kraju! “

“¡Judíos! ¡Compatriotas! ¡Gente! ¡Geeeente!

¡Volved a Polonia, tu país!”.

Simplemente te eriza los pelos. La israelí Bartana propone jugar a una versión diferente de la historia, la fantasía de una historia distinta, la ucronía. Curioso, análogo a la novela ucrónica de Michel Chabón El sindicato de policía Yiddish (2007), la puesta en escena, el discurso son muy realistas, pero las imágenes y las palabras llegan a los oídos como fantasmagoría pura.

julio 9, 2008

El Klezmer en la República Democrática Alemana (DDR)

En condiciones difíciles y siempre bajo sospecha, el klezmer y su base el yiddishkeit, logró sobrevivir e incluso prosperar bajo la atenta mirada de la stasi, el omnipresente servicio de inteligencia de la RDA. Cuándo cayó el muro de Berlín, los reunificados alemanes se volcaron a esta música que se cultivaba en Nueva York y Londres pero que de modo irrefutable les hablaba de sus propias raíces en el Este.

El contexto sociopolítico: la República Democrática Alemana

Después de la derrota alemana en 1945, la Unión Soviética ocupó las zonas del país menos industrializadas. Los grandes núcleos urbanos quedaron para Occidente. El 7 de Octubre 1949 se funda la RDA como respuesta a la fundación de RFA pocos meses antes. Aislada de Occidente y con el Ejército Rojo en el país, la RDA no tuvo otra opción que ser un estado satélite soviético. Pero no fue un estado cualquiera, desarrolló una potente y peculiar cultura en medio de un sistema ominoso. Ese país ya no existe, pero Occidente vive hoy una suerte de nostalgia, Ostalgie, por un mundo que conoció sólo desde la perspectiva del prejuicio y que hoy se re-visita.

La ardua vivencia judía en la Alemania comunista

La actividad demográfica judía en la RDA podría decirse que fue de un constante despoblamiento. Los escasos judíos que sobrevivieron la Shoah, pronto fueron impactadas por la división de Alemania y la construcción del Muro. Pero fue El Proceso Slansky (Praga, 1952), donde resultaron ejecutados doce dirigentes del Partido Comunista Checoslovaco inocentes, y que tuvo caracteres paranoicos (once eran judíos), demostraron a los judíos alemanes que lo mismo podría suceder en la República Democrática Alemana y no le importaría a nadie. Después de la Guerra de los Seis Días (1967) vino una respuesta antisemita por parte de la nomenklatura del SED (Die Sozialistsche Einheitspartei Deutschlands), el partido único de la RDA, que significó la huida de buena parte de los ciudadanos judíos del país. En el mismo sentido, ¡Que decir! del impacto y desamparo de los judíos del Este cuándo corrió la noticia de la revocación de la ciudadanía y expulsión de los judíos polacos en 1968. se trató de un proceso injurioso que incluyó -incluso- a comunistas que eran parte del apparatchik, a héroes de la talla de Leopold Trepper, voluntario en las Brigadas Internacionales en la España republicana y luego “Grand Chef”, líder de la red antinazi clandestina más grande de la Segunda Guerra conocida como La Orquesta Roja, o filósofos de renombre como

julio 9, 2008

Judíos internacionales: por su libertad y la nuestra.

Ningún capitulo de la historia española seduce y emociona más que la presencia de las Brigadas Internacionales en España. Tuvo que pasar más de 50 años y el fin de la Guerra Fría para dar cuenta de uno de sus componentes más peculiares: La enorme cantidad de judíos entre sus filas. Esta reseña da cuenta de sus vidas a modo de adeudado homenaje.

Algunos historiadores escriben que la Segunda Guerra Mundial no comenzó en septiembre de 1939. Dicen que está principió en 1936, cuándo las potencias se enfrentan en la Guerra Civil española. España, en ese tiempo con una población de 28 millones de habitantes, se convirtió en un sangriento campo de las fuerzas en conflicto. En los 30’s algunos pensaron que se trataba de un conflicto interno, otros lo vieron como el espacio donde se libraría la última batalla de la libertad frente al totalitarismo fascista. Muchos de quienes así lo vieron fueron judíos de todos los rincones del mundo, y su participación resultó ser increíblemente extensa. Me permito reseñar esta historia.

Yo estaba en el colegio en 1987 y vivía en una pequeña ciudad de provincia al interior de la Región de Valparaíso. Me consta que la pequeña comunidad judía local, tanto en su agenda pública como en las conversaciones informales ignoraba el vital papel que los judíos habían desempeñado en los acontecimientos españoles, podría ser extraño porque la impronta dejada por los refugiados republicanos rescatados por Pablo Neruda en 1941 siempre fue conocida en la zona. Bueno, huelga decir, que eran los tiempos de Pinochet. Y en Quilpué eso se traducía en

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