Me encontré con fragmentos de un libro que debo conseguir para de leer. Se trata de Burnt book, Rabbi Nachman of Bratslav and Franz Kafka; una inesperada doble biografía, la del venerado rabino jasídico Najman de Brestlov y el clásico moderno Franz Kafka. Su autor el profesor Rodger Kamentez descubre sorprendentes paralelismos entre estas dos vidas, trágicamente breves, inevitablemente fascinantes.
Rodger Kamenetz (Baltimore 1950- ), es un poeta, escritor y profesor de estudios judíos que se hizo un nombre con su El Judío en el loto (Harper, San Francisco, 1994), un texto que se afana en el encuentro dialógico entre el judaísmo y el Dalai Lama. Por su blog entiendo que Kamentez ha dedicado su vida al estudio y práctica de la espiritualidad judía. Entre sus actividades, durante varios años impartió un curso sobre Franz Kafka en Praga. Al mismo tiempo, cuanto más se entera de la vida y obra de uno de los bisnietos del Bal Shem Tov (iniciador del movimiento jasídico) el rabíno Najmán de Breslov, más impresionado fue de conexiones inesperadas entre la vida y obra de Kafka, un artista secular fascinado por el misticismo judío y el rabino brestlover, un místico religioso que en el día de hoy tiene buena llegada en las lecturas de los judíos seculares.
Ambos hombres murieron jóvenes a causa de la tuberculosis. Ambos inventaron nuevas formas de contar historias que exploran la búsqueda de sentido en un mundo ilógico, y también injusto. Ambos ganaron prominencia luego de la publicación póstuma de sus escritos. Y lo más intrigante de todo, ambos dejaron instrucciones estrictas respecto a que sus escritos no fueran publicados después de su muerte, sino quemados.
Los fragmentos de Burnt book… que he podido leer muestran que Kamenetz usa estos episodios como puntos de partida en un viaje de la búsqueda espiritual de estos dos personajes, problemáticos, queridos, difíciles de encasillar. La mejor parte está en su conclusión, dónde realiza un análisis de sus obras más importantes, iluminando las notables similitudes entre ellos.
Estos hombres nos enseñan mucho sobre el papel de la imaginación en la experiencia espiritual judía. Es que Kafka (1883 – 1924) y Najman (1772 – 1810), individuos enfrentados a la modernidad europea, intentaron comprender la existencia de un Ser Supremo en un mundo imperfecto mediante la articulación de relatos que desasosiegan a todos los Gregorio Samsa de hoy, aquellos pequeño-burgueses latinoamericanos que al igual que en el abrupto inicio de La Metamorfosis, “Al despertar una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontrasen en su cama convertidos en un monstruoso insecto”.






